TRASTORNOS
NUTRICIONALES Y ENFERMEDADES COMUNES O CRÓNICAS
Los
educadores convivimos de manera cotidiana con los adolescentes, por lo que
tenemos la posibilidad de observarlos y, en su caso, detectar problemas
nutricionales.
Anemia
ferropénica
:
Consiste en la deficiencia de la ingesta y absorción de hierro. Hay que recalcar siempre la importancia de la ingesta apropiada de los adolescentes en el periodo del estirón puberal, en los atletas y en las jóvenes embarazadas, y recordar las repercusiones clínicas y generales de la enfermedad. Es preciso dar orientación dietética y suplementar la alimentación con compuestos de hierro, como el sulfato ferroso (7).
Consiste en la deficiencia de la ingesta y absorción de hierro. Hay que recalcar siempre la importancia de la ingesta apropiada de los adolescentes en el periodo del estirón puberal, en los atletas y en las jóvenes embarazadas, y recordar las repercusiones clínicas y generales de la enfermedad. Es preciso dar orientación dietética y suplementar la alimentación con compuestos de hierro, como el sulfato ferroso (7).
Investiga
los síntomas de este trastorno nutricional.
Anemi
hemolítica:
Se presenta con más frecuencia en personas de raza negra y produce baja estatura y atraso del desarrollo puberal. La dieta debe ir acompañada de una ingesta de hierro moderada para evitar una intoxicación hepática, pero debe ser rica en ácido fólico (de 400 a 500 g diarios). Se debe suplementar también con zinc, proteínas de bajo costo y abundancia de líquidos (7).
Se presenta con más frecuencia en personas de raza negra y produce baja estatura y atraso del desarrollo puberal. La dieta debe ir acompañada de una ingesta de hierro moderada para evitar una intoxicación hepática, pero debe ser rica en ácido fólico (de 400 a 500 g diarios). Se debe suplementar también con zinc, proteínas de bajo costo y abundancia de líquidos (7).
Caries
dental:
El
cepillado diario es una de las necesidades de salud más descuidada por los
adolescentes de América Latina. Los jóvenes generalmente no reciben orientación
dietética, ni educación para la salud, que les permita adquirir buenos hábitos
de higiene oral. Los carbohidratos o azúcares simples como la glucosa,
fructuosa y sacarosa, y otros polisacáridos son fermentados por bacterias y se
convierten en ácidos orgánicos que desmineralizan el esmalte dental. La
cantidad de azúcar ingerida parece ser menos importante que el tiempo de
exposición. Los azúcares consumidos durante las comidas causan menos caries que
los consumidos entre una y
otra. Los adolescentes que no han recibido orientación correcta consumen en
exceso dulces, chocolates, gomas de mascar, bizcochos y bebidas gaseosas entre
las comidas, generalmente debido al hambre que sienten durante el estirón
puberal. Entre las comidas deben evitarse los alimentos que contengan de 10 a
15% de azúcar. Otros factores también modifican las posibilidades que tiene la
dieta de ocasionar caries: las grasas pueden alterar las propiedades de la
superficie del esmalte dental y disminuir la solubilidad de los azúcares, y las
proteínas pueden evitar la formación de placas e inhibir la proliferación de
bacterias porque aumentan la concentración de urea en la saliva (5).
La
fluoración del agua todavía no se practica en muchas ciudades. Cuando el
contenido de flúor es inferior a 0.7 ppm, se recomienda la suplementación o los
buches con flúor, como medida de prevención primaria.
El
proceso de formación de la caries dental es complejo y entraña la interacción
de varios factores. Además de la presencia de carbohidratos fermentables, la
solubilidad de los alimentos, la composición mineral y la capacidad de
neutralización de la cavidad oral, es importante considerar los hábitos de vida
de los adolescentes y la falta de un sistema de orientación basado en técnicas
sencillas para una buena higiene dental y oral.
¿Qué
recomendaciones podrías hacer a los adolescentes basado en la información que
nos han dado sobre las caries? Que se laven bien los dientes y
que no se duerman sin lavarse los dientes
Acné
juvenil:
Es una enfermedad inflamatoria de las glándulas sebáceas, muy común en la adolescencia, pero que puede tener repercusiones destructivas sobre la imagen corporal de los adolescentes. Varios factores intervienen en la etiología de las lesiones: andrógenos, tamaño de la glándula y producción de sebo, colonización bacteriana y disqueratosis del epitelio folicular, estrés y cambios del ciclo menstrual. Ningún estudio científico serio correlaciona la dieta con el acné, pero la falta de información y los hábitos culturales llevan a conceptos erróneos sobre la causa de ese trastorno, achacado a las exageraciones dietéticas de los adolescentes. El chocolate, el maní y las papas fritas se condenan sin razón, con lo que aumenta la sensación de culpa y frustración de los adolescentes. La orientación dietética correcta debe acabar con los conceptos falsos.
Es una enfermedad inflamatoria de las glándulas sebáceas, muy común en la adolescencia, pero que puede tener repercusiones destructivas sobre la imagen corporal de los adolescentes. Varios factores intervienen en la etiología de las lesiones: andrógenos, tamaño de la glándula y producción de sebo, colonización bacteriana y disqueratosis del epitelio folicular, estrés y cambios del ciclo menstrual. Ningún estudio científico serio correlaciona la dieta con el acné, pero la falta de información y los hábitos culturales llevan a conceptos erróneos sobre la causa de ese trastorno, achacado a las exageraciones dietéticas de los adolescentes. El chocolate, el maní y las papas fritas se condenan sin razón, con lo que aumenta la sensación de culpa y frustración de los adolescentes. La orientación dietética correcta debe acabar con los conceptos falsos.
El
acné está relacionado con muchos factores, pero parece que la alimentación no
interviene en ello. ¿Qué otras ideas has escuchado acerca de por qué aparece el
acné? Que es normal que nos salgan
granos
Enfermedades
crónicas:
Las
enfermedades crónicas durante la adolescencia tienen repercusiones nutricionales
y deben recibir atención prioritaria (10). A menudo requieren consultas
especializadas. Son ejemplos de las mismas:
· Endocrinopatías:
diabetes mellitus y enfermedades tiroideas.
· Enfermedades
gastrointestinales: parasitosis, úlcera péptica, colitis ulcerativa, enfermedad
de Chron.
· Enfermedades
cardiopulmonares: fibrosis quística, asma, carditis reumática, tuberculosis.
Enfermedades neoplásicas.
· Colagenosis.
· Nefropatías
e insuficiencia renal crónica.
· Anorexia
nerviosa, bulimia y obesidad.
La
prevención nutricional :
Los
efectos y síntomas de algunas enfermedades no aparecen sino hasta la vida
adulta o la vejez, pero su proceso se inicia en la infancia y adolescencia. El
valor de la prevención y la influencia nutricional deben considerarse en
cualquier inversión a largo plazo para modificar ciertos patrones de conducta y
hábitos dietéticos de alto riesgo. El objetivo general es la disminución de la
elevada incidencia de enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión arterial
y la aterosclerosis [sic] (6), las enfermedades degenerativas y el
cáncer, y de las elevadas tasas de mortalidad que causan.
Este
apartado se dedica a dar información sobre qué causa ciertas enfermedades y
cómo prevenirlas desde la adolescencia.
Aterosclerosis
e hiperlipidemia :
Muchas
pruebas sugieren que esta enfermedad arterial se inicia durante el periodo
juvenil, y que representa una reacción a lesiones y daños. No se conoce a
ciencia cierta el mecanismo exacto de su manifestación, pero existe una
relación importante con las concentraciones elevadas de colesterol. Los
factores de riesgo relacionados con la aterosclerosis son principalmente
concentraciones séricas elevadas de lípidos, además de hipertensión,
tabaquismo, obesidad, estilo de vida sedentario y factores hereditarios.
Los
pasos para la prevención de la aterosclerosis en la red de atención primaria se
pueden resumir de la manera siguiente (6):
1.
Evaluación del riesgo: historia familiar (familiares con hipertensión, angina, infarto,
accidente cerebrovascular y diabetes insulinodependiente antes de los 60 años),
y concentración de colesterol y presión arterial de los padres.
2.
Determinación de las concentraciones de colesterol: se debe realizar por lo
menos una vez durante la adolescencia, aun entre familias expuestas a bajo
riesgo, y las concentraciones deben ser inferiores a 200 mg/dl.
3.
Determinación de la presión arterial.
4.
Determinación del peso y la relación del peso con la altura.
5.
Orientación sobre el tabaquismo y las actividades físicas.
6.
Orientación dietética con el objetivo de reducir la ingesta de grasas y
colesterol.
Uno
de los hábitos para prevenir esta enfermedad es evitar el consumo de
colesterol. ¿Qué otros puedes identificar? Que acudan al
doctor y que hagan mucho ejercico
Hipertensión
arterial:
A
todos los profesionales de la salud que trabajan en la red de atención primaria
se les debe recalcar la importancia de determinar la presión arterial en los
niños y adolescentes. La hipertensión arterial comienza en la infancia y la
adolescencia, y persiste en la vida adulta si no se establecen métodos de
prevención y tratamiento precoz.
Se
considerará anormal cuando se obtengan tres resultados de la presión arterial
superiores al 95 percentil para la edad y el sexo, en tres ocasiones
diferentes. En lapráctica, durante la adolescencia se fijan límites de 140 mm
Hg y 90 mm Hg para la presión sistólica y diastólica. Se debe recalcar la
importancia de la calibración del esfigmomanómetro y del examen practicado.
En
estudios de diversas poblaciones se ha demostrado que el tratamiento de la
hipertensión reduce las tasas de mortalidad por problemas cardiovasculares y
aterosclerosis. Es necesario indicar a los adolescentes el valor del ejercicio,
la pérdida de peso y la restricción de la sal (aproximadamente 2 g de sodio o 5
g de sal). La intervención nutricional tiene por fin establecer buenos hábitos
de alimentación desde temprano. En las personas obesas, la reducción del
consumo de grasas saturadas y del peso guarda relación con la disminución de
las concentraciones séricas de colesterol y triglicéridos, la tensión arterial
y los riesgos de trastornos cardiovasculares.
Algunos
estudios sugieren que el calcio puede ser también un factor que fomenta la
hipertensión arterial en la adolescencia. La ingesta escasa de calcio guarda
relación con el aumento de la presión arterial y puede ser necesaria la
suplementación de calcio. Como muchos de los alimentos preferidos por los
adolescentes tienen un alto contenido de sal y grasa (papas fritas, bizcochos,
palomitas de maíz, maní, etcétera), es preciso hacer las sustituciones
necesarias de una forma real, comprendiendo el estilo de vida propio de la
adolescencia. La orientación dietética puede tener efectos a largo plazo para
los adolescentes cuando:
· Explica
la diferencia entre “sodio” y “sal”.
· Enumera
los alimentos con altos contenidos en: sodio, sal suplementaria y sodio debido
al proceso de industrialización; y alerta a las personas sobre sus efectos en
la dieta.
· Señala
el exceso de sal en los alimentos consumidos fuera del horario normal de las
comidas.
· Enseña
el uso de otros condimentos para fines de sustitución y de acondicionamiento
del paladar.
Piensa
en cómo harías una actividad escolar para que los adolescentes obtuvieran la
información sobre la sal y el sodio sugerida en los puntos anteriores. Pues haciendo
conferencias u otro tipo de actividad como pegando carteles en los salones
Cáncer:
En
la adolescencia se presentan varios tipos de tumores y enfermedades malignas
que incrementan la tasa de mortalidad en forma bastante significativa. Los
tumores de mayor incidencia en esa edad —la leucemia, los linfomas y los
tumores óseos o intracraneanos— difieren de las neoplasias de la edad adulta,
que generalmente son gastrointestinales, genitales y dependientes de las
hormonas.
La
interacción del cáncer y la nutrición es bastante compleja, pero reviste gran
importancia en la prevención de las causas de mortalidad por catabolismo
proteico energético, por síndromes de mal absorción y por inmunodeficiencias.
Varios nutrientes pueden tener un efecto carcinógeno, de la misma forma que las
diversas clases de terapia más comunes como cirugía, quimioterapia y
radioterapia pueden influir en la nutrición del individuo.
Los principales objetivos son evitar la pérdida de peso y favorecer el aporte nutricional suficiente para completar el crecimiento (14). Siempre es importante considerar los efectos tóxicos de muchos agentes anticancerígenos sobre la saciedad, el paladar y la ingestión y absorción de los alimentos. La anorexia, las náuseas, el vómito, la diarrea, las lesiones orales y la aversión a varios alimentos son comunes durante la terapia y debe estimularse la suplementación oral. Los suplementos orales generalmente contienen de 1 a 2 kcal/ml en sus fórmulas. La interrelación de los factores emocionales y de equivalentes depresivos que se producen a manera de reacción también puede modificar la conducta dietética de los adolescentes con neoplasias. El miedo a la muerte, la debilidad física, el aislamiento social, los cambios de apariencia física y el dolor pueden influir en los hábitos alimentarios. Paradójicamente, la alimentación también puede significar que existen lazos afectivos con la vida y servir de medio para recibir mayor atención. La nutrición total por vía parenteral es una alternativa a largo plazo, en caso de terapia continua, si se produce una pérdida de más de 6 a 10% del peso ideal, la anorexia es constante y la ingesta nutricional es insuficiente (13).
La
autora menciona diversos factores que influyen en la conducta dietética de los
adolescentes con cáncer. ¿Cuáles son estos factores? son evitar la pérdida de peso y favorecer el aporte
nutricional suficiente para completar el crecimiento Siempre es importante
considerar los efectos tóxicos de muchos agentes anticancerígenos sobre la
saciedad, el paladar y la ingestión y absorción de los alimentos.
Conclusiones
:
Todo
profesional de la salud que trabaja en la red de atención primaria y tiene
contacto directo y diario con adolescentes, sus familias y la comunidad, debe
mantenerse informado respecto a los factores nutricionales y su influencia en
la salud y la enfermedad, y las repercusiones inmediatas y a largo plazo que
tiene la nutrición .
Los
programas de educación para la salud deben incluir hábitos de nutrición y
alimentación y emplear técnicas sencillas de comunicación y divulgación de
información, respetando y comprendiendo siempre las características propias de
los adolescentes.
La
orientación y los consejos sobre nutrición deben formar parte de un trabajo
interdisciplinario de los miembros del equipo de salud, con una participación
activa de la familia y la comunidad escolar, hospitalaria o de otras
instituciones donde estén los adolescentes. En última instancia, éstos deben
ser los verdaderos agentes de salud y multiplicadores del proceso.
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